Lo mordió un perro y ¿no sabe qué hacer? Conozca estas recomendaciones
La rabia es 100% prevenible si se siguen los protocolos adecuados para su reducción como la vacunación anual de los perros y los gatos.

La rabia es una enfermedad que se transmite a los humanos a través de las mordeduras, lameduras y arañazos de animales infectados con esta enfermedad como perros y gatos, aunque también hay casos en los que el contacto con animales silvestres como murciélagos hematófagos y algunos mamíferos pueden llevar a adquirirlo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 160 personas mueren cada día a consecuencia de la rabia, la mitad de los casos corresponden a niños, a pesar de ser una enfermedad que se puede prevenir al 100%.
Actualmente, la primera recomendación para disminuir la propagación de la rabia es el control en animales domésticos. La vacuna de la rabia debe aplicarse a partir de los tres meses de edad del animal y su refuerzo es anual. Un animal con rabia presenta señales como agitación, convulsiones, salivación excesiva, comportamiento agresivo y letargia o parálisis.
Si usted, un familiar o alguien cercano es mordido por un animal, Sandra Patricia Zerrate Zerrate de EPS Famisanar entrega las siguientes recomendaciones para atender la mordedura:
- Proceda a lavar el área comprometida de forma exhaustiva, el lavado inmediato y minucioso de toda herida debe ser de mínimo 10 a 15 minutos, es obligatorio usar abundante agua y jabón de ropa o detergente. Este tipo de jabones cuentan con activos que actúan sobre el virus, lo que puede incidir en el correcto manejo.
- El siguiente paso es visitar al médico para evaluar la lesión, en ese caso el profesional de la salud determinará el paso a seguir y si es importante aplicar la vacuna antirrábica o no.
- Sí es un animal conocido es importante contar con los datos de contacto del dueño del animal al igual que el lugar de vivienda, de esta manera se asegura la vigilancia del animal en caso de que sea necesario.
“La rabia es una enfermedad que se transmite principalmente a través de la mordedura de un animal que ya porta la enfermedad. Algunos signos de alarma que pueden indicar una posible infección con rabia son: fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, agitación, ansiedad, desorientación e hiperactividad. Ante estas señales es muy importante asistir al médico, ya que el manejo de esta enfermedad es completamente hospitalario”, asegura Sandra Patricia Zerrate Zerrate, enfermera epidemióloga de la EPS Famisanar.
Esta enfermedad presenta condiciones muy serias para la salud humana, siendo en casi todos los casos mortales. Además, no existe un examen determinado para detectar la rabia, ya que las pruebas de detección de la rabia se pueden realizar después del deceso de la persona.
Por último, para evitar ser mordido por un animal, evite molestar a los animales cuando estén comiendo o durmiendo, no se acerque mucho a la cara del animal, no lo asuste, y en el caso de los niños, evite que trepen sobre los perros, no haga movimientos bruscos ni pellizque sus orejas o patas.

“La rabia es una enfermedad que se transmite principalmente a través de la mordedura de un animal que ya porta la enfermedad. Algunos signos de alarma que pueden indicar una posible infección con rabia son: fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, agitación, ansiedad, desorientación e hiperactividad. Ante estas señales es muy importante asistir al médico, ya que el manejo de esta enfermedad es completamente hospitalario”, asegura Sandra Patricia Zerrate Zerrate, enfermera epidemióloga de la EPS Famisanar.
Esta enfermedad presenta condiciones muy serias para la salud humana, siendo en casi todos los casos mortales. Además, no existe un examen determinado para detectar la rabia, ya que las pruebas de detección de la rabia se pueden realizar después del deceso de la persona.
Por último, para evitar ser mordido por un animal, evite molestar a los animales cuando estén comiendo o durmiendo, no se acerque mucho a la cara del animal, no lo asuste, y en el caso de los niños, evite que trepen sobre los perros, no haga movimientos bruscos ni pellizque sus orejas o patas.